Lordosis lumbar: qué es, síntomas, causas y cómo tratarla 

¿Te han dicho alguna vez que tienes «mucha curva» en la zona baja de la espalda? ¿O quizás te han diagnosticado justo lo contrario, una espalda «demasiado recta»? En ambos casos es probable que el término que ha aparecido en tu informe médico sea el mismo: lordosis lumbar.

Es una de las palabras que más dudas genera en consulta, porque en realidad no describe una enfermedad, sino una curvatura natural de la columna que, cuando se altera, sí puede convertirse en el origen de tu dolor lumbar. 

En este artículo te explicamos qué es la lordosis lumbar, por qué se desequilibra, qué síntomas produce y qué puede hacer la fisioterapia para ayudarte a recuperar la movilidad sin salir de casa.

¿Qué es la lordosis lumbar?

La lordosis lumbar es la curva natural, cóncava hacia dentro, que presenta la columna vertebral en la zona baja de la espalda, justo por encima de los glúteos. No es una anomalía: todos tenemos lordosis lumbar, igual que tenemos una curva opuesta (cifosis) en la espalda dorsal

Esta curvatura cumple una función mecánica esencial, ya que absorbe y reparte las cargas que se generan al caminar, saltar o correr, y permite mantener el equilibrio del cuerpo sobre las caderas y las piernas.

Estudios médicos aseguran que un pequeño grado de lordosis es completamente normal y solo cuando la curvatura es excesiva se denomina hiperlordosis. 

El problema, por tanto, no es tener lordosis lumbar, sino que esta se desvíe demasiado de su rango fisiológico, ya sea porque se acentúa en exceso o porque se aplana.

De forma general, en un adulto sano, el ángulo de curvatura lumbar se sitúa entre 20º y 45º, medido mediante lo que en el ámbito clínico se conoce como ángulo de Cobb en una radiografía lateral. Cuando ese ángulo se sale de este rango, empiezan a aparecer las molestias.

Tipos de alteración de la curvatura lumbar

No toda alteración de la lordosis lumbar es igual. En consulta solemos diferenciar dos escenarios opuestos, aunque ambos pueden provocar dolor lumbar y limitación funcional.

Hiperlordosis lumbar (lordosis lumbar excesiva)

Es el aumento de la curva natural de la espalda baja. La pelvis se inclina hacia delante (anteversión pélvica), el abdomen se proyecta ligeramente hacia fuera y los glúteos parecen más prominentes. 

Es habitual en personas con debilidad de la musculatura abdominal y del core, en embarazadas, en personas con sobrepeso abdominal y también como compensación postural en quienes pasan muchas horas sentadas con una mala posición de la pelvis.

Rectificación de la lordosis lumbar (pérdida de curvatura)

Es el fenómeno opuesto: la curva lumbar se aplana, dejando la espalda baja más recta de lo habitual. Esta rectificación reduce la capacidad de la columna para absorber impactos y suele ser una respuesta protectora del cuerpo ante una contractura, un espasmo muscular o una sobrecarga mantenida en la zona. 

Es una de las causas más frecuentes de consulta cuando alguien busca información sobre dolor de espalda baja, ya que suele acompañarse de rigidez y molestia al estar mucho tiempo de pie o sentado.

Síntomas de la lordosis lumbar patológica

No todas las personas con una lordosis alterada tienen dolor, pero cuando aparecen síntomas, los más frecuentes son:

  • Dolor lumbar constante o intermitente, que suele empeorar tras estar mucho tiempo en la misma postura.
  • Sensación de rigidez o tensión en la zona baja de la espalda al levantarte por las mañanas o tras estar sentado.
  • Fatiga muscular al permanecer de pie durante periodos prolongados.
  • Alteraciones posturales visibles, como el abdomen proyectado hacia delante (en la hiperlordosis) o una espalda inusualmente plana (en la rectificación).
  • Limitación en el rango de movimiento al flexionar o extender el tronco.
  • En casos más avanzados, molestias que se irradian hacia los glúteos o la parte posterior del muslo.

Si además de estos síntomas notas hormigueo, pérdida de fuerza en las piernas o alteraciones para controlar esfínteres, es importante que acudas a valoración médica cuanto antes, ya que podría indicar afectación neurológica.

Causas más frecuentes de la lordosis lumbar

Las causas varían según se trate de un exceso o de una pérdida de curvatura, pero suelen coincidir en varios factores de riesgo comunes:

  • Debilidad de la musculatura del core: Un abdomen y una musculatura lumbar poco entrenados no sostienen bien la pelvis, favoreciendo tanto la hiperlordosis como las compensaciones posturales.
  • Sedentarismo y malas posturas mantenidas: Pasar muchas horas sentado, sobre todo con una postura encorvada frente a una pantalla, es una de las causas más habituales de rectificación lumbar.
  • Sobrepeso, especialmente abdominal: El exceso de peso en la zona anterior del tronco tira de la pelvis hacia delante y acentúa la curva lumbar.
  • Embarazo: El desplazamiento del centro de gravedad durante la gestación incrementa de forma temporal la lordosis.
  • Contracturas y espasmos musculares: Una musculatura lumbar sobrecargada o en defensa puede rectificar la curva como mecanismo de protección.
  • Alteraciones estructurales: Patologías como la espondilolistesis, la artrosis facetaria o las hernias discales también pueden modificar la curvatura fisiológica de la zona.
  • Práctica deportiva de alto impacto en la columna, como la gimnasia artística, que exige hiperextensiones repetidas de la zona lumbar.
lordosis lumbar

¿Cómo se diagnostica la lordosis lumbar?

El diagnóstico comienza con una valoración postural y funcional: observar cómo se distribuye tu curvatura de perfil, comprobar tu movilidad de tronco y cadera y valorar la fuerza y el tono de la musculatura abdominal y lumbar. En muchos casos, esto ya orienta bastante bien el origen del problema.

Cuando se necesita confirmar el grado exacto de curvatura, la prueba de referencia sigue siendo la radiografía lateral de columna, aunque implica exposición a radiación. 

Por eso, en los últimos años se han desarrollado métodos alternativos como la fotogrametría, una técnica no invasiva que permite estimar el ángulo lumbar a partir de fotografías, y que estudios científicos recientes publicados sitúan como una herramienta fiable para el seguimiento clínico sin necesidad de pruebas de imagen repetidas.

Tratamiento de la lordosis lumbar con fisioterapia

La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, la lordosis lumbar sintomática no requiere cirugía. 

El tratamiento conservador con fisioterapia es la primera línea de abordaje, tanto para la hiperlordosis como para la rectificación lumbar, y su objetivo no es «forzar» una curva perfecta, sino mejorar la fuerza, el control motor y la movilidad de la zona para que deje de generar dolor.

La revisión de distintos programas de ejercicio correctivo concluyó que la lordosis lumbar normal protege el sistema ligamentoso posterior de la columna frente al estrés excesivo y actúa como amortiguador ante las fuerzas verticales bruscas, lo que refuerza la importancia de trabajar el equilibrio de esta curvatura en lugar de ignorarla. 

El mismo estudio destaca que las cadenas musculares profundas, como el multífido y el transverso abdominal, son claves para estabilizar la pelvis y la zona lumbar.

En Telefisio, dentro de nuestro servicio de fisioterapia para el dolor de espalda, diseñamos un plan personalizado que combina distintas herramientas:

Ejercicio terapéutico y fortalecimiento del core

Trabajamos la musculatura abdominal profunda, los glúteos y los extensores de la espalda para devolver a la pelvis su posición neutra. 

En la hiperlordosis, el objetivo es reducir la anteversión pélvica; en la rectificación, recuperar la movilidad segmentaria de la zona lumbar.

Estiramientos específicos

Los flexores de cadera acortados son uno de los grandes protagonistas en la hiperlordosis. Estirarlos de forma guiada, junto con la musculatura isquiotibial y lumbar, ayuda a reequilibrar la báscula pélvica.

Terapia manual

Las técnicas de movilización articular y de liberación miofascial son especialmente útiles cuando la rectificación lumbar está asociada a contracturas o a puntos de tensión muscular. 

Si notas «nudos» dolorosos en la zona baja de la espalda, puede interesarte también nuestro artículo sobre qué son los puntos gatillo y cómo se tratan, una causa frecuente de dolor lumbar asociado.

Educación postural y ergonomía

Corregir cómo te sientas, cómo levantas peso o cómo colocas tu puesto de trabajo es tan importante como el ejercicio en consulta, porque evita que la curva vuelva a descompensarse cuando termina la sesión.

Seguimiento y progresión

La corrección de la curvatura lumbar no ocurre en una sola sesión. Requiere un seguimiento continuo que ajuste la intensidad de los ejercicios a medida que mejora tu control motor, tu fuerza y tu tolerancia al movimiento.

Fisioterapia a domicilio en Sevilla: tu tratamiento sin desplazamientos

Si convives con dolor lumbar, sabrás que muchas veces el simple hecho de desplazarte hasta una clínica ya supone un esfuerzo añadido, sobre todo si el dolor es agudo o llevas tiempo con molestias que limitan tu movilidad. 

En Telefisio llevamos la valoración y el tratamiento de la lordosis lumbar directamente a tu domicilio en Sevilla y su área metropolitana, con toda la camilla y el material necesario para trabajar con la misma calidad que en una clínica, pero en tu propio entorno.

Esto tiene una ventaja añadida: podemos evaluar tu postura en tu silla de trabajo, tu colchón o la forma en la que subes tus propias escaleras, y adaptar los ejercicios a tu día a día real, no a un gimnasio genérico.

Puedes consultar nuestros planes y precios de fisioterapia a domicilio o contactar con nosotros para reservar una primera valoración y que un fisioterapeuta colegiado revise tu caso concreto.

Preguntas frecuentes sobre la lordosis lumbar

¿La lordosis lumbar tiene cura? 

Depende de la causa. Cuando está asociada a debilidad muscular, contracturas o malos hábitos posturales, suele mejorar de forma notable con fisioterapia y ejercicio terapéutico. Cuando la alteración es estructural (por ejemplo, ligada a artrosis o a una alteración congénita), el objetivo pasa de «corregir la curva» a mejorar la función y prevenir el dolor.

¿Puedo hacer ejercicio si tengo hiperlordosis o rectificación lumbar? 

Sí, de hecho, el ejercicio guiado es la base del tratamiento. Lo importante es que esté supervisado por un profesional, ya que un ejercicio mal pautado puede acentuar el desequilibrio en lugar de corregirlo.

¿Cuánto tiempo se tarda en notar mejoría? 

Varía según cada persona, pero es habitual empezar a notar alivio del dolor y mejoría en la movilidad en las primeras semanas de tratamiento, aunque la reeducación postural completa suele requerir varios meses de trabajo constante.

¿La lordosis lumbar es lo mismo que la lumbalgia? 

No. La lordosis lumbar es una curvatura de la columna; la lumbalgia es el síntoma de dolor en la zona baja de la espalda. Una alteración de la lordosis puede ser una de las causas de tu lumbalgia, pero no todas las lumbalgias están relacionadas con la curvatura lumbar.

No permitas que se transforme en un problema

La lordosis lumbar es una curva fisiológica de tu columna, no una enfermedad en sí misma. El verdadero problema aparece cuando esta curvatura se acentúa o se pierde y empieza a generar dolor, rigidez o limitación en tu día a día. 

La buena noticia es que, con una valoración adecuada y un plan de fisioterapia personalizado, la mayoría de los casos mejoran de forma significativa sin necesidad de cirugía.

Si notas molestias en la zona baja de tu espalda o te han diagnosticado una alteración de la curva lumbar, no dejes que el dolor limite tu día a día. 

En Telefisio evaluamos tu caso en tu propio domicilio en Sevilla y diseñamos contigo un plan de recuperación a tu medida. Reserva tu valoración inicial y da el primer paso hacia una espalda más fuerte y sin dolor.